EFICIENCIA ENERGÉTICA Y PASSIVHAUS



La sostenibilidad y el mantenernos actualizados con sistemas constructivos propios del siglo XXI, han animado a Lourdes Treviño, directora de FREEHAND arquitectura a construir siguiendo los preceptos del Estándar Passivhaus. Asesorados con expertos certificados como Marta Villot, en este blog queremos contaros las cualidades y las prestaciones de esta forma sostenible y rompedora de arquitectura.


Últimamente se oye hablar mucho sobre eficiencia energética, ahorro de consumo, sostenibilidad, arquitectura bioclimática, conceptos que se encuentran íntimamente ligados y que muchas veces no quedan claros.


Si nos centramos en la eficiencia y ahorro energéticos, se nos olvida que el mayor ahorro que podemos hacer es el del consumo que no se produce. Son palabras obvias, pero que muchas veces no las tenemos presentes.


La eficiencia energética en las viviendas residenciales podría definirse, cómo el consumo optimizado para que ésta funcione correctamente y sea a su vez confortable, consiguiendo restringir el consumo al estrictamente necesario, minimizar el impacto en el medio ambiente generando menos CO2 y siendo por tanto más sostenibles.


Uno de los estándares que ha demostrado su eficacia a lo largo de los años, no dependiendo del sistema constructivo, es el Estándar Passivhaus. Éste se asienta sobre unos conceptos básicos de la física de la construcción, que son extrapolables a cualquier parte del globo terráqueo.





La validez de este estándar está más que demostrada, pues lleva aplicándose desde finales de los años 80 y se han recopilado múltiples datos que avalan su efectividad.


Los preceptos básicos sobre los que se asienta son los siguientes:


1. Aislamiento térmico continuo en la envolvente.

2. Diseño libre de puentes térmicos.

3. Hermeticidad de la edificación.

4. Ventanas de altas prestaciones.

5. Ventilación continua controlada.



Con los preceptos indicados anteriormente, se trata de conseguir una homogeneidad térmica de toda la envolvente, que asegure unas prestaciones uniformes que propicien un bajo consumo energético. El estudio preciso entre diferentes elementos constructivos, nos asegura la ausencia de puentes térmicos de forma que mantengamos la uniformidad de la envolvente.



La hermeticidad continua en la envolvente, evita la entrada o salida de aire indeseado por infiltraciones, evitando un mayor consumo energético. Las ventanas que deben instalarse , han de ser de altas prestaciones que mantengan la uniformidad de la envolvente.



La calidad interior del aire se consigue mediante la instalación de un equipo de ventilación, que gestiona la entrada y salida del flujo del aire, manteniendo el consumo energético ya que va equipado con un recuperador de calor.


Hay que mencionar que por nuestra climatología mediterránea, el sombreamiento de las fachadas de levante, poniente y sur cobra una especial relevancia para evitar sobrecalentamientos en verano. Éste nos es un precepto básico.


Marta Villot

Arquitecta Técnico

Certificada Passivhaus











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